Si sientes que te pasas la vida organizando tu tiempo y tus tareas y sin embargo nunca consigues terminarlo todo y acabas suplicando al cielo que te regale dos horas extras cada día, es posible que estés cometiendo alguno de estos errores de organización.

No tener una lista de tareas

Si cada vez que te sientas a hacer tus tareas lo haces sin ton ni son, simplemente apagando los fuegos que te vayan saliendo, nunca tendrás la sensación de haber realizado un buen trabajo.

Mi consejo es que elijas un máximo de 3 tareas y las hagas en orden de prioridad. Si te sobra tiempo, puedes añadir otras dos. Pero créeme, no suele sobrar tiempo.

 Respecto a los fuegos que tengas que apagar, dedícales un tiempo específico cada día o cada semana y superes ese tiempo. Si te surgen muchos, plantéate si hay algo que falla en la base de tu organización.

Ponerse demasiadas tareas

Si no somos realistas y tenemos listas kilométricas de cosas qué hacer, nunca las cumpliremos y la sensación que tendremos siempre es que no trabajamos lo suficiente o lo hacemos mal.

Plantéate máximo 3 tareas, si sobra tiempo, ya harás más.

 Otra opción que a mí me funciona es tener una lista de cosas que ir haciendo. La organizo según el método de Eissenhower y las voy haciendo cuando tengo ratitos libres según su clasificación en el diagrama.

No saber cuánto te ocupa cada tarea

Si nos marcamos tres tareas durante el día que nos ocupen 4 horas cada una, nos será imposible finalizarlas a tiempo salvo que estemos 12 horas haciéndolas.

Por ello, es importante saber cuánto tiempo te ocupa cada tarea habitual que haces y planificar tu tiempo correctamente.

Para ello, es muy útil una aplicación llamada Toggl: una especie de cronómetro en el que puedes poner el nombre de la tarea y ver reportes sobre el tiempo que le has dedicado. Además, si trabajas con varios clientes a la vez, puedes ver el tiempo que has dedicado a cada uno de ellos.

errores organización - tiempo

No conocer tus ciclos

Cada persona es un mundo y cada uno rendimos mejor en un horario diferente. Es importante que sepas si eres una persona diurna o nocturna y cuál es tu hora máxima de energía, para trabajar durante ella en la tarea que más esfuerzo mental te solicite.

No dominar tus distracciones

De nada servirá que leas millones de artículos sobre productividad o que te hagas listas de tareas si al final lo que manda en tu vida son las distracciones: el teléfono que suena, ir al baño, correos entrantes, picotear algo…

Respecto al teléfono te recomiendo ponerlo en sonido pero quitando todas las notificaciones. Así, te sonará si alguien te llama (cosa que harán si es urgente), pero no te interrumpirá constantemente el pitidito del whatsapp.

Para los correos te recomiendo reservar un ratito por la mañana y otro a primera hora de la tarde. Añade alguno más si son tu principal herramienta de trabajo, pero no te quedes estancado en ellos. Normalmente, con mirarlos una vez al día es más que suficiente.

 Y para ir al baño y los picoteos márcate unos horarios y síguelos.

¿Cometes alguno de estos errores? ¿Añadirías alguno más a la lista?