El último punto del famoso método de la gurú del orden japonesa, Marie Kondo, es el orden de los objetos sentimentales. Y eso vamos a ver hoy, cómo ordenar recuerdos con el método Konmari.

Esta categoría es la última dado que es la que suele resultarnos más complicada pues nos suele ser muy difícil deshacernos de los recuerdos y otros objetos que tienen un valor emocional para nosotros.

¿Qué entendemos por objetos sentimentales?

Fotografías
Recuerdos de viajes: tickets de viaje; entradas a cines, teatros y museos; postales.
Cartas
Antiguas obras de arte: dibujos, cuadros, poesías, manualidades…
Recuerdos de hijos, sobrinos, etc.
Antiguos logros, calificaciones escolares, medallas, diplomas…
Recuerdos de anteriores relaciones
Diarios, fotos de carnet, pasaportes y documentos…
Recuerdos de seres queridos que ya no están con nosotros

ordenar recuerdos konmari - fotos

Ordenar recuerdos con el método Konmari

El proceso es el mismo que en todas las demás categorías:

Lo primero que debemos hacer es juntar todos los objetos sentimentales que tenemos por casa y clasificarlos en su subcategoría correspondiente.

Fotografías: Según Marie Kondo lo más recomendable es digitalizarlas. Yo en cambio considero que, si las digitalizamos, lo único que haremos será cambiarlas de sitio: que, en vez de ocupar espacio físico, nos lo ocupen digital. Personalmente, considero que lo mejor es ordenarlas en álbumes y/o ponerlas en marcos en la pared para poder verlas a diario

Recuerdos de viajes: Con esto, considero lo mismo que con las fotografías: resérvate una tarde y haz un álbum. Pega en él las fotos, postales, tickets y entradas, adórnalo bonito y disfrútalo cuando lo necesites.

Cartas: El principal propósito de las cartas según Marie Kondo es ser leídas, por ello, según las recibimos deberíamos tirarlas a la basura. En mi opinión, debes quedarte con aquellas que te toquen el corazón al volver a leerlas.

Obras de arte (tanto tuyas como de tus hijos o sobrinos): Revísalas bien y quédate con aquellas de las cuales estén realmente orgullosa. Lo más recomendable es guardarlos en una caja que ayude a su conservación o crear un álbum del artista donde pegar los más bonitos. Y si tus hijos son mayores, pregúntales si les molestaría que te deshicieses de esos dibujos que hicieron de niños, ¡probablemente ellos mismos te digan que ni los recordaban!

Recuerdos de relaciones pasadas: Según la gurú del orden, debemos deshacernos de todo aquello que nos recuerde relaciones pasadas para poder dejar espacio a las relaciones nuevas. Lo único que podemos conservar son objetos que utilicemos a diario y que ya no asociemos a dicha relación.

Diarios y agendas: La recomendación es deshacerse de todos aquellos que os avergonzaría que alguien leyese una vez que no estéis.

Regalos: Lo aconsejable es conservar solamente aquellos que nos proporcionen pura alegría y dejar de guardar cosas por compromiso.

Objetos de seres queridos: Este paso quizás sea el más complicado de todos y también el más personal ya que cada persona lleva el duelo a su manera. Es importante recordar que las personas que queremos viven en nuestros recuerdos, y no en los objetos que guardamos de ellos. Ahora bien, cada uno debe hacer las cosas a su ritmo y no tienes que obligarte a tirar nada si no estás preparado.

¿Te ha resultado muy complicada esta categoría?