Si sueles leer este blog a menudo sabrás lo fanáticos que somos aquí de los hábitos y las rutinas, ya que creo firmemente que son la base para alcanzar cualquier propósito que nos pongamos en nuestra vida.

Por ello hoy en el post quiero hablarte de 5 hábitos malos que debes eliminar ya de tu vida si quieres conseguir todo aquello que te propongas.

Pero antes de empezar te aviso: no puedes eliminar un hábito, así como así. Para poder eliminar un hábito de forma adecuada, lo mejor es sustituirlo por un hábito diferente.

Ahora sí, ¿qué hábitos malos debes eliminar de tu vida si quieres ser una persona más productiva?

Quejarte constantemente

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Por mucho que nos guste quejarnos de las malas situaciones y lo bien que viene despotricar un rato con tus seres queridos, ninguna situación cambiará simplemente por el hecho de que nos sentemos a quejarnos sobre ella.

Además de que es totalmente ineficaz para cambiar nada, ¡cuidado! Porque una persona demasiado quejica puede convertirse incluso en tóxica, y al final nadie quiere estar con alguien cuyo principal propósito en la vida es quejarse constantemente.

En vez de eso, puedes sustituirlo por ser proactivo e intentar buscar soluciones para los problemas que dependan de ti o para aquellos en los que puedes aportar algo. Y si no puedes hacer nada para cambiarlos, ¿de qué te servirá quejarte?

Pero pst, un secreto: 🤫 siempre podemos hacer algo, aunque sea una acción pequeña. Recuerda que gota a gota se llena el mar.

Gota a gota se llena el mar

Si quieres más información sobre como ser más proactivo, te aconsejo leerte Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey

Procrastinar

Supongo que no es la primera vez que lees esta palabra tan extraña en unos post sobre malos hábitos. Pero si así es, te indico que procrastinar es básicamente perder el tiempo haciendo cosas tontas en vez de ponernos a realizar lo importante.

Algunos ejemplos más comunes de ello son el scroll interminable en las redes sociales o revisar la bandeja del correo cada dos por tres. En general, cualquier tarea que nos haga evitar hacer aquello que de verdad importa.

Para evitar esto, puedes intentar implementar alguno de los hábitos productivos que propongo en este artículo.

No descansar

Igual de malo que postergar las actividades y vaguear demasiado es lo contrario: el negarnos el descanso.

Es muy importante que la vista no pase demasiadas horas seguidas frente a la pantalla, o que no dejemos de lado la vida social por trabajar demasiado.

La falta de ocio puede hacernos más irritables y menos eficientes en nuestro trabajo, ya que como seres humanos somos seres sociables y por ello necesitamos el contacto con otras personas para nuestro bienestar completo.

 Para descansar la vista puedes hacer alguna tarea doméstica rápida que te distraiga (si trabajas desde casa) o aprovechar ese rato para actualizar tu agenda.

Usar dispositivos electrónicos antes de dormir

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Cuando estamos faltos de tiempo o sentimos que se nos echa encima algún plazo de entrega, la parte de nuestra vida que más suele sufrir es el sueño, ya que es de donde pensamos que es más sencillo sacar tiempo.

 El problema es que, aunque parezca así a corto plazo, a largo plazo los efectos de no dormir o de dormir mal pueden ser devastadores: desde la obesidad hasta enfermedades cardiovasculares, sin olvidar el hecho de que durmiendo poco o mal rendiremos peor al día siguiente.

Por ello, uno de los principales consejos para mejorar nuestro sueño es evitar el uso de pantallas una hora o dos antes de ir a dormir, ya que esto confunde a nuestro cerebro y nuestros ciclos circadianos. Podemos sustituirlo por ejemplo por un rato de lectura.

Culpar de todo a los demás

Cuando tenemos un problema, ya sea con un cliente o con un familiar o amigo, nos es muy sencillo echarle en cara todo aquello que creemos que ha hecho mal sin pararnos a pensar qué hemos hecho también mal nosotros para llegar a esta situación.

Este análisis no siempre es fácil ni agradable, pero es imprescindible tanto para solucionar este conflicto como para evitar que se repitan conflictos similares en un futuro.

¿De cuáles de estos hábitos eres culpable?