Hace unas semanas, en mi blog de desarrollo personal, publiqué un post sobre los propósitos personales de 2019. Uno de ellos había sido hacerme un menú mensual, y esto me ayudó a reducir mi gasto en comida en casi un 50%.

Lo sé, parece increíble, ¿verdad? Si tú también lo crees, sigue leyendo para descubrir otros trucos para ahorrar haciendo la compra.

Ahorrar en la compra

Poner un límite de “guarradas”

Si sueles beber refrescos, por ejemplo, redúcelo solamente a una botella los fines de semana, o si lo que te pierde es el chocolate, cómpralo negro y come solamente una onza al día. Esto, aparte de hacerte ahorrar, también te hará mejorar tu salud.

Tener un presupuesto

Elige un máximo de dinero que puedas gastarte en comida al mes y no pases de ahí.

Haz la compra online

Al hacer la compra online podemos ir viendo cuanto llevamos acumulado y nos evitamos el susto al llegar a caja. Además, al no tener los productos delante, es más fácil resistirnos a las compras por impulso.

Mira el precio por kilo

Supongo que esto ya lo sabe casi cualquier persona que esté leyendo este post, pero por si acaso no lo sabes, te cuento que, para comparar el precio real de dos productos, no hay que mirar el precio marcado sino el precio por kilo, así sabremos cuando nos estamos llevando realmente el producto más barato.

Compra en comercios locales

Sobre todo, en fruterías y verdulerías, la compra nos sale más barata y normalmente son productos de mucho mejor calidad que los que podamos encontrar en un supermercado. Y si la hacemos en el mercadillo, no os quiero ni contar.

Evita los gastos hormiga

Te propongo hacer un experimento esta semana. Anota todo lo que gastes y en qué lo has gastado. Cuando finalice la semana, revisa esos gastos y encuentra aquellos gastos pequeños y tontos que podías haberte evitado.

 Por ejemplo:

Botellas de agua. ¿Cuántas compras a la semana? Además de ser un gasto innecesario es también bastante contaminante para el planeta. Es mucho mejor pasarte a la botella reutilizable.

Café para llevar. Pasa lo mismo que con el agua, ¿por qué no llevar un termo desde casa? Gastas menos y contaminas menos.

Mecheros. Si eres fumador o fumadora, seguro que pierdes varios mecheros a la semana. ¿Y si tratas de evitar eso buscándoles un sitio específico, llevando una funda para ellos o comprando un mechero electrónico que sea más grande y te dé más rabia perder?

Este post es uno de los capítulos del nuevo curso que sacaremos a mediados del mes sobre el cuidado de la casa, su limpieza y orden. Si no quieres perderte nada, apúntate hoy mismo a mi newsletter.

¿Qué te parece este tipo de posts? ¿Aplicas alguno de estos trucos de ahorro?